Película: Escuela de Rock


Me encanta el rock. No es un género que suela escuchar porque sí, de hecho no me apetece escucharlo nunca, pero cuando lo escucho porque sale en una peli, o porque hay un grupo tocándolo de fondo en cualquier festival, pienso
"Joder, esto es la caña. Luego en casa me pongo rock y lo voy a petar" «Ese que luego llega a casa y mira cualquier basura de Youtube porque no sabe qué ponerse»
Sin embargo, nunca he querido ver esta película por ser precisamente una apología al rock, porque mira, soy así, me gusta Marvel y Star Wars, WoW, Skyrim, Star Trek, El Señor de los Anillos, Warhammer, y todas las mierdas frikis que os podáis imaginar, pero no me gusta tener camisetas de eso, ni los manteles ni cubertería, nada de la casa en general... juegos de mesa sí, no sé por qué. La cuestión es que no me gustan las cosas que alaban lo que a mí me gusta, porque normalmente en lugar de alabarlas se arrodillan y comienzan a realizar una felación, y eso es ridículo.

Eso es, papi.

Si ahora estrenasen una serie en la que los protagonistas fueran unos frikis que alabaran toda la cultura friki, lanzando constantes referencias a series, películas y videojuegos frikis, probablemente sentiría vergüenza ajena de esta, porque en lugar de alabar la cultura friki, al final lo que haría sería parodiarla y blasfemarla, y estoy seguro de que no pararía de tener clichés irritantes como que los protagonistas serían pringaos asociales mazo de inteligentes y con carreras relacionadas con la física y la química. UN MOMENTO...


Todo lo que me gusta, me gusta hasta cierto punto. Me encantó ver 'Rogue One' en el cine, pero reconozco que es un producto pensado para sacarnos los cuartos y los dos primeros tercios de película son muy flojos. Abrams hizo un trabajo impresionante con la saga 'Star Trek' y con el Episodio VII de 'Star Wars', pero se le da fatal plasmar el drama de un genocidio masivo. Lo que quiero decir es que siempre que alguien alaba algo con criterio, lo aplaudiré, y el fan cabeza hueca de turno me da mucha grima. Además, detesto el humor referencial.

Y claro, cuando un amigo rockero me recomienda 'Escuela de Rock', y gana en la votación para reseñarla hoy... en fin, pensé que vomitaría. ¡Pero no, me ha gustado mucho!

Un pequeño comentario sobre el doblaje.

Esto ha sido hablado y criticado hasta la hartura, pero viendo que los que más han opinado han sido los radicales sobre este asunto, quiero aportar un poco de sentido común.

El doblaje español es la hostia. En serio. Cualquiera que no lo defienda es una vergüenza para el cine, pero defenderlo no significa disfrutarlo. La versión original subtitulada es una opción válida y muy coherente, y aquel al que le gusta así, es maravilloso, pero una cosa es preferir la versión original y otra desprestigiar el doblaje español. Todos cometemos errores, y he escuchado doblajes malos o malas decisiones, pero también hay películas que han triunfado en España más de lo esperado por acertar con su doblaje más que la versión original (por ejemplo, 'Monstruos S.A.').

La versión original de los dibujos es el silencio.

Escoger a Dani Martín para doblar a Jack Black fue un error. La cosa es que no tiene sentido, porque sí, él es cantante, y en esta película, Jack Black canta. Pero lo que hace es cantar algunas canciones, ¡y otras dejarlas en versión original! Y eso no mola nada, le cambia la voz al protagonista. Además, se nota que no es doblador, y cuando vemos la película, hasta que te acostumbras (yo no me acostumbré), parece que Jack Black es un niño encerrado en un cuerpo de hombre mayor gordo.

En conclusión: yo me veo todas las pelis que existen con doblaje en castellano porque leer subtítulos no me gusta, pero no estoy ciego, y considero que este doblaje empeora la experiencia, por eso recomiendo verla en versión original. Eso sí, el resto de personajes están bien doblados.

No una comedia al uso.


Me he reído con esta película, bastante más de lo que esperaba, pero no es una pensada para hacerte reír, sino para que simplemente te diviertas, para que pases un buen rato y salgas de verla con muy buen rollo en el cuerpo.

Nada más que decir sobre esto, pero me parece importante decirlo. Dicho esto, entremos de lleno en esta reseña sin espoilers de 'Escuela de Rock'.


Los nervios antes de salir a tocar.

La intro de esta película es impresionante. Se me hizo original y dinámica, la clase de intro que buscaría si yo fuera el director de la película, y la canción del comienzo me encantó. En general, la película abrió dándome una muy buena sensación y lo más importante, una buena atmósfera para la película, estableciendo pronto los puntos sobre los que va a hablar.


Y Jack Black brilla en esta película. No me hace gracia, no me cae bien, y sin embargo, aquí se roba el sou y lo da todo. Se nota que disfruta, y no pone apenas caras estúpidas. La mayoría de actores lo hace también muy bien, pero no siento que pueda decir que brillen. Son correctos. Los niños son correctillos, que no está mal para ser niños, pero salvo dos, no puedo decir que me llegaran al corazón, luego hablaré de ellos. Pero Joan Cusack sí hace un gran trabajo, y consigue que empaticemos con ella de una manera brutal pese a las pocas frases de desarrollo que tiene.


Cuando comencé a ver la película, me entraron estos nervios de 'ufff en qué lío se mete este hombre', que casi hacen que la deje a medias. Pero sorprendentemente, ¡desaparecen pronto! Otra cosa no, pero entre los niños y Jack Black hay conexión, y empatizan rápido, y pronto estaba yo deseando saber más sobre ellos, y cómo estaban evolucionando. Te das cuenta de cosas, ¿sabes? Cuando yo era adolescente, me refugié en el rock porque, donde el mundo me trataba mal, ello hacía que me sintiera fuerte. Me hacía sentir que, en el fondo, tenía control sobre la situación y podía cambiarla, el rock me dijo que ser un bicho raro no tenía por qué ser malo, que el sistema está lleno de gente normal, el Gobierno está lleno de gente normal, pero los que hicieron cosas grandes nunca son normales. Que le dieran a todo, me dijo el rock.

Al final, no es muy diferente del mensaje que intenta transmitir esta película, y su gran acierto es comerle las bolas al rock desde una perspectiva realista. Quiero decir, el protagonista le come las bolas al rock de forma obsesiva, pero nosotros, el espectador, no vemos la realidad desde los ojos del protagonista, y desde el principio le vemos como un vago que no hace nada con su vida y que es un obsesionado del rock. Le comprendemos a él, pero también a la directora y a los padres del colegio, los cuales desaprueban el rock y toda forma de rebeldía.


¡Ay, los padres del colegio! Qué vuelta a la infancia, ver cómo los padres de los alumnos se meriendan al profesor. Son verdaderos tigres, ¿no crees? Estos, en concreto, son padres remilgados, pero no me digas cuando la veas que no te recuerda a la realidad. ¡Qué peligro! Pobres profesores.

Antes dije que dos niños me tocaron el corasón especialmente, dos niñas. La primera por hacer comedia, la protagonista de 'iCarly', Miranda Cosgrove, que hace un muy buen papel y le toca un personaje bastante divertido de interpretar. Además, que se llamara Carly en otra serie tiene mucho que ver con mi empatía. La otra niña es Maryam Hassan. No sé qué me pasó con ella, pero cuando la escuché cantar me dieron ganas de llorar, y de alguna manera, teniendo un personaje tratado con rareza por el guión, empaticé mucho con su problema, de una forma que no había hecho miles de veces antes, porque su problema es un tema recurrente en películas de canto.

Mini Miranda Cosgrove.

La cosa es, que diciendo poco, me dieron ganas de llorar otra vez con ella. Así que joder, quiero darle mérito, porque sentí junto a ella los nervios antes de salir a actuar.

Maryam Hassan.

He sido músico en un conservatorio durante nueve años, y he tocado muchas veces en un escenario, y a veces he estado muy, muy nervioso. La mente se te nubla ahí arriba, tocas y cantas por puro instinto y si no te fías de él e intentas controlarlo, te equivocas. Al final, en mi época de adolescente, cuando sabía que lo iba a dejar, y llevaba decenas de actuaciones tocando para la misma gente (los mismos padres de alumnos), añadiendo mi rebeldía hormonal, me la sudaba todo. Por eso hacía años que no sentía nervios antes de actuar, y esta película lo ha conseguido. Me he sentido nervioso como si fuera yo el que fuera a tocar con ellos, y he estado muy nervioso durante toda la actuación. Por eso quiero agradecer a esta película haberme hecho sentir eso. Ha sido muy potente.

Algunas crisis de identidad sí que tienen.


Esta película maneja una historia simple y no le he detectado ninguna incoherencia, pero al tener tantos personajes, debo decir lo que se suele decir, que algunos no han estado suficientemente desarrollados, y otros han estado desarrollados de manera rara. Yo quería saber más del batería de lo que se ha mostrado, porque su arco queda completamente abierto. Al chico gay lo tratan fatal, y a las grupis también. Entiendo que es una clase y no te puedes centrar en todos, pero por ejemplo, algunos chavales tienen una profundidad y desarrollo mínimos pero son útiles en su rol, como son los de seguridad y el de sonido.

Y luego está por ejemplo, el personaje de Maryam Hassan, el que he dicho antes, que tiene un trato raro por el guión porque sí, se desarrolla, se le hace justicia al personaje, pero su problema se desvanece pronto y muy rápido, de tal modo que cuando acabamos la película, apenas hemos notado su evolución.

Jack Black tiene un amigo, Mike White, del cual no me voy a quejar porque tiene un arco perfecto, pero su novia, Sarah Silverman, tiene un personaje que no me gusta, porque es muy inconsistente, porque, joder, la película empieza diciéndote
Eeeeh. ¡Eeeeeeeh! Pssst, tú. Es mala. Esa tía es mala, mira lo insidiosa que es, pidiéndole a Jack Black el dinero que le debe.
Y yo no sentía que fuera mala en absoluto, de hecho dice cosas muy coherentes. Y sin embargo, llega la mitad de la película y su personaje cambia por completo, no de personalidad, pero sí de sensaciones, y deja de pedir cosas coherentes para hacer todo lo contrario. Quiero recalcar que esta reseña es sin spoilers, así que para aquel que piense que acabo de revelar demasiado con este personaje, tranquilidad.


Además, después de la conclusión, quiero hacer un aparte para comentar una única cosa con espoilers que no han hecho correctamente en esta película, según mi opinión.

No solo para rockeros. 

La manera más clara para saber si una apología es buena o mala, es ver si aquellos fuera del círculo la entienden y la disfrutan. La historia de los 'Step Up' es muy mala, pero ver estas películas hicieron que apreciara mucho más el baile, y lo considerara un arte más elevado de lo que mi ignorancia creía. Odiaba el mundo de la economía, pero la forma con la que es tratado en 'En Busca de la Felicidad' hizo que la viera de otra forma más abierta (y no es una apología a la economía ni mucho menos).

Este baile hizo más por mí que muchos profesores.

La razón es clara: no te dice que el rock es la panacea, sino una forma de liberar todas las cosas que te molestan en forma de electricidad. Pero no solo eso, sino que la película se lo pasa bien. Jack Black transmite una energía acojonante, se nota que está en un mundo que le gusta, que disfruta, y eso se lo transmite a los chavales más allá del guión, se ríen con él y a veces se nota que están improvisando, sobre todo al final de todo, cuando los créditos están pasando.

Por eso, si estás abierto a otra manera de entender el mundo, incluso si nunca has escuchado rock o piensas que no te gusta, esta película te puede enseñar que, aunque no sea lo tuyo, el rock puede ser una manera divertida de desprenderse de todo unos minutos cuando la realidad te está ganando.


No hay mayor victoria que hacer pasárselo bien a otros cuando tú estás pasándotelo bien, y que quieran más. Yo salí con una sonrisa de esta película, no me lo esperaba, así que te anoto esta victoria, señor Black.

Un comentario sobre el final, con espoilers.

Emo iegado al final, por eso quisiera comentar un asunto contigo si has visto la película, sobre el mensaje final. Por eso, no trespasing para aquellos que quieran verla.


Una técnica muy usada por los guionistas es mostrar al principio algo que el personaje no logra, para luego al final, repetirlo y que lo logre, mostrando que, con el cambio que ha experimentado, ahora es más que antes. Esto lo hacen aquí también, cuando Jack Black se lanza al público, y al final, sí le cogen.

Bien, pues no me gustó que lo hicieran, y explico por qué. El mensaje final de esta película es que al principio, Jack Black demanda atención y quiere la gloria, y por ello no la obtiene en absoluto. Sin embargo, estando con los chavales, descubre que él no es el centro, que un grupo es cosa de todos, y que esos niños los cuales no sabían qué hacer con su vida han descubierto que son unos verdaderos artistas gracias a su conexión con ellos, no a sus ganas de ganar dinero.


Bien, en mi opinión, al final de la película, Jack Black no debería haber cantado la canción, sino el personaje de Maryam Hassan. Es decir, en lugar de que la chica cantara una parte, lo hiciera toda, y el prota solo tocase la guitarra en el fondo. Al final, según mi opinión, el que tendría que haber saltado es, o esta misma chica, o el guitarrista principal, el chico que compuso la canción.

Con esto, ya digo que según mi opinión, el final hubiera quedado redondo, porque Jack Black queriendo triunfar, no lo consiguió, pero enseñando a tocar a unos niños, logra que estos triunfen, pasa el testigo del rock a la siguiente generación, y encuentra el triunfo en la enseñanza, un triunfo igual de potente.

Gracias por quedarte hasta el final. Un besito de este humilde rocambolesqueador. Espero haberte hecho bailar el esqueleto, yo llevo haciéndolo hora y media a ritmo puro de AC/DC.

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